Frases De Culpa

Los adultos tendemos a pensar que siempre tenemos la verdad absoluta si nuestro interlocutor es un niño. Y cuando llega un punto de la discusión en el que ya estamos cansados de argumentar, recurrimos a esta frase para darla por zanjada. Pero el imperativo por el imperativo no hace otra cosa que erosionar la relación padre-hijo si no se les ofrece ninguna explicación de por qué deben hacer lo que se les ha pedido. “El amor de un padre hacia un hijo es incondicional, y eso es algo que debemos hacerles saber en todo momento”, afirma Marín.

El escritor Fiodor Dostoievski aseguraba que “es culpa mía, culpa mía private, si el mundo va mal”. Este atormentado autor en cuyas obras se desvela un gran valor psicológico dio con esta frase la clave principal para no sentirse culpable por todo. La persona aquejada de culpa constante debe aprender a aceptar el mundo tal como es independientemente de como quiera que sea.

La Culpa Y La Autoestima

Nos odiamos a nosotros mismos y en ocasiones, hasta proyectamos este malestar en los demás. “El remordimiento crónico, como todos los moralistas están de acuerdo, es un sentimiento muy indeseable. Si te has comportado mal, arrepiéntete, repara lo que puedas y dedícate a la tarea de comportarte mejor la próxima vez. Palabra cómoda con que el culpable se quita de encima la culpa, para arrojar en el vacío toda soberbia y traición. San Bernardo de ClaravalLa culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento.

El niño percibe a su hermano como un modelo que nunca podrá alcanzar y esto afecta a su autoestima, al considerar que a sus padres les gustaría que él fuera de otra manera. Espero que hayan resultado interesantes y fueran del estilo de lo que andabas buscando. Como siempre digo, puedes dejar tu frase en los comentarios si lo consideras oportuno.

Frases De Arrepentimiento

Más tarde aparece la vergüenza, que no es más que el rechazo hacia la propia persona. Estos dos componentes intensifican en el día a día un mayor malestar. El desgaste emocional que se experimenta, cursa con fatiga, indefensión y a menudo hasta con rabia.

Puede que esta afirmación sea cierta en muchas ocasiones y que usted se vea al límite de la cordura, pero no tiene por qué hacerle partícipe de ello a su hijo. “Utilizar la culpabilidad para motivar no es el mejor método para cambiar su comportamiento. Además, puede generar un impacto negativo en nuestra relación con ellos”, afirma Rueda. “Les estamos transmitiendo la idea de que nuestros problemas son culpa suya, y esto les puede generar una gran ansiedad”, afirma Inma Marín, consultora pedagógica y presidenta en España de la Asociación Internacional por el Derecho del Niño a Jugar. Todos los padres quieren darle la mejor educación a sus hijos, pero nadie tiene la receta mágica, y en algunas ocasiones, más de las que nos gustaría, caemos en el error de decir cosas que pueden desmotivarles, dinamitar su autestima o dificultar nuestra relación con ellos.

De ahí que alcemos toda una serie de mecanismos de defensa para no afrontarla como merece, de ahí que derivemos en muchas ocasiones en situaciones donde la ansiedad y la angustia acaban haciendo mella en el bienestar. “No creo que Steven King haya hecho nada malo y no debería sentirse culpable aunque lo sería por las lesiones sufridas, pero en realidad no debería sentirse culpable porque fácilmente podría haber sido Steven quien asfixiara el balón y Jeff White quien lo pateara. Además, de esta forma le estamos impidiendo que aprenda por sí mismo, convirtiéndole en una persona dependiente e insegura. Otras frases similares a ésta son “no sabes hacer nada bien” o “no sé cuándo vas a aprender”, afirmaciones poco constructivas que “no valoran el esfuerzo, sino el resultado que se obtiene”, asegura Marín. Las comparaciones siempre son odiosas, no sólo para los adultos, sino también para los menores. Es muy fácil caer en ellas cuando se tienen varios hijos, pero hay que tener cuidado porque “generan rivalidades en la familia y son muy perjudiciales a la larga”, afirma Rueda.

Al fin y al cabo, ¿quién no se ha visto sobrepasado por el cansancio de un duro día de trabajo y el no menos estresante tira y afloja que le espera en casa? “Somos humanos y es normal equivocarse. Lo importante es saber pedir perdón, algo que a muchos padres les cuesta. Además, si lo hacemos, les estamos dando un gran ejemplo”, explica María Rueda, psicóloga de Cenit Psicólogos. “No se trata de retractarnos, ni tampoco debemos compensarles con cariño y palabras bonitas. Lo que han hecho está mal y debemos explicárselo para que aprendan a tomar mejores decisiones la próxima vez. Además, deben saber que sus actos tienen consecuencias”, continúa.

Frases De Arrepentimiento Cortas

El problema de abusar de esta frase u otras similares es que, en la mayoría de los casos, es una expresión vacía. Por ejemplo, “si te portas mal no te van a traer nada los Reyes Magos”. Al igual que la anterior expresión promovía la culpa, ésta fomenta la vergüenza. Algunos padres tratan de imponer disciplina de esta manera, principalmente delante de otras personas, “pero es mejor evitar las críticas que no sean constructivas o sólo conseguirá humillarle y minar su autoestima”, argumenta Rueda. Una carga emocional negativa pesa mucho y ese peso son los sentimientos de culpa y los remordimientos. El primer paso parar librarte de ella es aceptar y comprender tus emociones y, sobre todo, no reprimirlas.

Así que hágaselo saber, pero desde un punto de vista constructivo y empático. “¿Por qué no he hecho esto? O ¿Por qué lo hice de tal forma? Ahora me arrepiento” ¿Te suenan estas frases? Elsa Punset te enseña estas rutinas para aprender a superar el sentimiento de culpa y dejar de lado los remordimientos de conciencia.